Poder Monopólico y Trabajadores
En los tiempos del libre mercado, el vacío que dejó el retiro del Estado en la economía fue ocupado por las Grandes Empresas Trasnacionales (GET), que dominan los sectores estratégicos de la economía, gozan de las mejores condiciones de inversión e imponen precios monopólicos de los bienes y servicios que venden a la población trabajadora.
Al tiempo que el Estado neoliberal proclama la libertad de mercado y reduce su participación como rector e impulsor del desarrollo económico, interviene de manera discrecional en beneficio de unos cuantos grupos económicos relacionados con las GET de capital nacional y extranjero mediante: 1) El uso del presupuesto público vía subsidios, créditos a tasas de interés preferenciales e incluso incobrables, devolución de impuestos, contratos exclusivos en la obra pública y en la compra de bienes y servicios; 2) Evasiones fiscales “legales” como los “créditos fiscales”, consistentes en el pago diferido de impuestos; 3) Rescates financieros de sectores como la banca, el carretero, los ingenios azucareros y las líneas aéreas, entre otros; 4) La privatización silenciosa e ilegal de sectores estratégicos como el energético (petróleo, gas y electricidad), el agua y los códigos genéticos; 5) Subsidios de los bienes y servicios que venden las empresas públicas; 6) Concesiones por décadas para controlar y dominar en exclusiva el mercado interno (Telmex); 6) Legalización de formas de operación contrarias a la Constitución, como la Ley de Bioseguridad; 7) Una política de contención salarial y de precarización de las condiciones de trabajo, y 8) La descapitalización y privatización de las instituciones sociales.
Las profundas transformaciones económicas y políticas impulsadas por las administraciones neoliberales, transfieren al poder monopólico de las GET nacionales y extranjeras el control de los sectores económicos estratégicos, lo que les permite imponer arbitrariamente los precios de los bienes y servicios que venden. Citemos los casos del agua, la telefonía y la banca.
AGUA
Los gobiernos neoliberales de México (incluso los llamados de izquierda), tienden a privatizar y mercantilizar el agua en beneficio de las GET, cediendo a las presiones de organismos financieros internacionales como el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El encarecimiento, la escasez y la falta de acceso universal del agua en México están ligados con la privatización y mercantilización del bien en favor de las GET, que incluye, por ejemplo: 1) La intromisión directa del BM mediante un préstamo de 250 millones de dólares a la Comisión Nacional del Agua para que ésta, a su vez, financie a los municipios para que actualicen y expandan sus sistemas de agua potable mediante concesiones a privados de entre 5 y 50 años; 2) La concesión integral del agua potable en Cancún por 30 años al Grupo Mexicano de Desarrollo (GMD), desde 1993; 3) En la ciudad de México, la GET Enron adquirió Holdings Industrias de Agua, que abastece el vital líquido a la ciudad. Además, desde 1999 cuatro empresas extranjeras trabajan en la Comisión de Aguas del Distrito Federal facturando y cambiando redes. Mientras tanto, el gobierno de la ciudad aumenta las tarifas del suministro de agua a los capitalinos, al tiempo que focaliza los subsidios a los más pobres, igual que el gobierno federal; 4) GET como Coca Cola, Bonafont y Nestlé, entre otras, compran los mantos acuíferos del país para producir sus productos; 5) En el campo, la privatización de los mantos acuíferos y la construcción de presas se encuentran entre los principales medios de mercantilizar el agua y despojar a las comunidades de sus recursos y sus tierras, y 6) Aguas de Barcelona (Agbar) se apoderó en 2001 del sistema hídrico de Saltillo, Coahuila. La trasnacional conformó junto con el gobierno del estado una empresa mixta denominada Agsal, pero las autoridades estatales no tienen representación en el consejo de administración.
La mercantilización y privatización del agua, con la consiguiente sobreexplotación de este bien de por sí insuficiente, lleva a una escasez sin precedentes del recurso, a su encarecimiento, al acceso diferenciado, a la mayor contaminación del mismo, al aumento de la inseguridad alimentaria por la falta de este insumo básico para la agricultura, a la expulsión de las poblaciones de sus comunidades y al aumento de los conflictos por el agua.
TELEFONÍA
Carlos Slim compró Telmex en 1990 al gobierno de Salinas por un cuarto de su valor, al tiempo que consiguió que le cerraran el mercado de la telefonía fija, por lo que impuso precios monopólicos, permitiéndole una capitalización privilegiada. Según la Asociación Mexicana de Estudios para la Defensa del Consumidor (AMEDEC), Telmex controla los diferentes servicios telefónicos, desde 80% de los celulares, hasta casi 100% de la telefonía local y 85% de larga distancia. Ello hace posible que la GET tenga las tarifas más altas del mundo y aplique numerosos cobros a la mayoría de los usuarios. Si consideramos el aumento nominal de la renta básica diaria de teléfono en casa habitación tenemos que ésta pasó de 0.98 centavos en diciembre de 1994 a 5.21 pesos en mayo de 2008, registrando un incremento del 428.9%; mientras que el salario mínimo creció sólo 244.4%, al pasar de 15.27 pesos diarios a 52.6 pesos diarios en el mismo periodo. Después de que el monopolio de la telefonía pasó de manos públicas a privadas, su propietario define precios, tarifas y costos de interconexión, al tiempo que se colocó como el segundo hombre más rico del mundo, después de Bill Gates, fundador de Microsoft, según la revista Forbes, con una fortuna de 53 mil 100 millones de dólares. La misma fuente refiere que Telmex controla 90% del mercado telefónico mexicano de líneas terrestres y que su riqueza equivale a casi 7% del Producto Interno Bruto de México.
BANCA
El Banco de México (BdeM) señala que la banca privatizada en más del 90% basa sus ganancias en el endeudamiento de las familias por el cobro de intereses y comisiones, junto con los recursos del rescate bancario. Asimismo, el organismo cuestiona que los bancos utilicen como estrategia para ampliar su base de clientes aumentar las líneas de préstamo y la reducción de pagos mínimos mensuales, lo que ocasiona que aumente el número de años en que un usuario continúa endeudado. Esta situación ocasionó que la capacidad de endeudamiento de los clientes aumentará y que el 90% de las líneas de crédito de las tarjetas bancarias estén saturadas. Los precios monopólicos de los créditos otorgados a las familias incluyen tarjetas de crédito y préstamos personales, entre otros. Por otra parte, tenemos que de acuerdo con la Secretaría de Hacienda y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, en el sexenio foxista la banca privada dispuso de 750 mil 600 millones en ingresos netos por comisiones, intereses y recursos presupuestales derivados del rescate bancario. El cobro de intereses, comisiones y cargos, más los recursos captados por el rescate financiero por los bancos son en realidad una injusta transferencia de los trabajadores al gran capital financiero. Mientras tanto, lejos de que la Comisión Federal de Competencia y el Banco de México toquen los intereses de los banqueros mediante nuevas leyes que frenen sus excesivas utilidades, sólo se les reclaman su abuso de poder, esto es tanto como pedirle a un tigre que no coma carne.
|