La educación y la soberanía nacional
La difusión que los medios de comunicación nacional le dieron a la intervención del rector de la Universidad Nacional Autónoma de México con motivo de la recepción del Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, constató el gran valor que ha tenido esa institución en la investigación científica y en todas las disciplinas del conocimiento humanista.
Sin embargo, hay que señalar que existe estancamiento y aun retroceso en el cumplimiento de los postulados universales del conocimiento, ello debido al congelamiento de los apoyos económicos y, más grave aún, la intención de reducir el estipendio para la consolidación y avance de los trabajos científicos, no solamente de la UNAM sino del resto de las universidades, normales, educación primaria y tecnológica; ello es dar marcha hacia la ignorancia y el desamparo al derecho al ejercicio de la inteligencia y la cultura que asiste a todos los seres humanos.
En su intervención el rector Narro Robles, en el Teatro Campoamor, en la ciudad de Oviedo, capital de Asturias, al recibir el mencionado premio vertió conceptos que deben ser puntales de la defensa y proyección del conocimiento científico: “resulta indispensable reivindicar el derecho a la educación en vías de la superación humana, de la individual y la colectiva. Concebida como un derecho fundamental es uno de los mayores avances éticos de la historia. Como bien público y social, la educación superior debe ser accesible a todos bajo criterios de calidad y equidad”.
El diagnóstico que lanzó sobre la crisis del planeta fue el que “La oportunidad que nos ofrece el fracaso del sistema financiero es promocionar nuevos esquemas de desarrollo que permitan a los jóvenes recuperar la esperanza de un futuro alentador”. Ésta es una tarea inmediata de la sociedad nacional, pues la urgencia así lo demanda y para ello la creación de normales y la retribución a los profesores, algunos de los cuales viven ya en la extrema pobreza, pues solamente así se puede ir en busca de una Nación soberana.